martes, julio 25, 2006

La ciudad sin montañas

Bloom volverá, con la ayuda del Señor Bendito Sea, a una de sus ciudades montañosas (esta vez es su ciudad montañosa en Sión y no la esmeraldina Bacatá). Así que, mientras empaca, unos recuerdos en sepia de esta áspera diáspora, de esta ciudad sin montañas. (Las fotos no son mías. Cortesía de la mano firme de Mrs. Bloom.)

Once Upon a Time in America

The city of "Get ready".

Tis' not flat, nor made of iron.

Where is King Kong when you need him?

sábado, julio 22, 2006

Funny, you don't look Jewish... (part 1)

En sus comentarios al post pasado el elefante comentó que en Israel existía una preocupación por mantener una “estirpe” judía. Esta idea, de que los judíos son, de cierto modo, una raza, aparece con incómoda frecuencia en los menos amables comentarios de el Tiempo. En estos comentarios los judíos son descritos como una “raza maldita” o como una “raza que plaga al mundo”. No discutiré estos comentarios ya que mi posición es clara ante el asunto. Lo que sí discutiré es esta idea equivocada de que los judíos son una raza. Comencemos por el principio, los orígenes raciales de el pueblo judío –de acuerdo a nuestras propias fuentes- se encuentran en el Medio Oriente. Avram y Sarai –que eran, de acuerdo a la Biblia medio-hermanos y de acuerdo al midrash, tío y sobrina- eran descendientes de Shem, el hijo de Noé, y por lo mismo eran Semitas, Hebreos para ser más precisos (esto es, descendientes de Ever, el nieto de Shem). Avram nació y creció en Ur de los Caldeos en Mesopotamia, actual Irak. Un buen día Avram descubrió la idea de un único Dios y luego este Dios le pegó una llamadita diciéndole que se mudara de su tierra natal hacia una tierra que Él le mostraría. Esta tierra acabó siendo la tierra de Canaán. Durante las dos primeras generaciones, la familia de Avram mantuvo una cierta conexión racial no sólo con los descendientes de Ever sino con sus parientes en Irak, llamada en ese momento Aram Naharaim. Yitshak se casó con su prima hermana Rivka, la cual fue traída desde Aram para este propósito. Yaakov, tras huir a la casa de su tío en Aram, se casó con sus primas hermanas Leá y Rajel, recibiendo de ñapa a sus sirvientas Zilpá y Bilhá. En estas primeras generaciones la bíblica familia de Avram fue racialmente pura: Semitas. Es más, uno de los puntos por los cuales los hijos mayores Ismael y Esav fueron rechazados para continuar el pacto religioso de Abraham justamente por casarse con mujeres canaaneas. No obstante, en la cuarta generación, la composición étnica de los hijos de Yaakov (de ahora en adelante, israelitas) comienza a diversificarse. Tres hijos de Yaakov toman, de acuerdo a la Biblia, esposas no semitas: Shimón y Yehuda toman mujeres canaaneas, Yosef toma a la hija de un sacerdote egipcio (Aseneth hija de Potifera el sacerdote de On) por esposa. Tanto los cananeos como los egipcios eran descendientes de Jam no de Shem. Ya desde la cuarta generación, al menos un tercio de los israelitas no era completamente semita: su composición étnica se había ensanchado.


Poco menos de cuatrocientos años después, después de la experiencia del cautiverio egipcio, los israelitas habían pasado de ser una familia de 70 personas a un pueblo de dos millones de acuerdo al libro del Éxodo. Cuando los israelitas salieron de Egipto, los acompañaba una multitud de personas de otros pueblos y otros orígenes étnicos, los cuales eventualmente los acompañaron hasta la tierra de Israel y colaboraron con la composición del mismo. Moshé, el líder y el profeta de la comunidad, estaba casado con una mujer midianita (es decir, beduina) y con una mujer kushita (es decir, una mujer etíope), aunque en la tradición posterior esta mujer kushita es identificada con su mujer medianita Ziporá. En generaciones posteriores esta tendencia a incluir gente de otros orígenes étnicos sólo prosiguió. El ejemplo más notable es sin lugar a dudas Ruth, la cual era una mujer de Moab (otra nación semita), y es la bisabuela del rey David. Su hijo, Salomón tomó varias esposas de diferentes naciones, incluyendo egipcias y, la más notoria de todas, la reina de Saba de la cual descienden los judíos etíopes y el resto de los judíos de África oriental.

Mil años después, los descendientes de estos israelitas, llamados “judíos” (por la provincia de Judea en la que vivían) habían entrado en contacto con una serie de pueblos extranjeros. Habían sido invadidos por los asirios, por los babilonios, buena parte del pueblo había sido llevado a Babilonia para un siglo de cautiverio y traídos de vuelta a su tierra. Habían sido súbditos de los Persas y luego de Alejandro Magno. Habían luchado por su independencia y, finalmente caído bajo el dominio romano quienes habían convertido a la provincia de Judea en una provincia cosmopolita con paganos, judíos, griegos, beduinos nómadas y, por supuesto, romanos. Este mundo romano también puso a la religión de estos judíos en el centro del panorama espiritual del mundo occidental. Tras el colapso del mundo helenístico y con la transformación de la república romana en un imperio, el individuo romano sentía una gran desafección espiritual similar a aquella experimentada por los individuos en la sociedad moderna. El hombre de la calle en Roma o en Alejandría vivía en un mundo materialmente rico, un mundo de avenidas y templos, de especias y elefantes, de canales y de gigantescas bibliotecas. No obstante, la cultura pagana, con su énfasis en el sentido trágico de la vida (que tanto embelezaba a Nietzsche) había dejado de ser una opción espiritual viable. Entonces, como ahora, los ciudadanos del Imperio tornaron al oriente para encontrar su norte “espiritual”. El judaísmo, con su énfasis en el sentido ético de la vida y sus promesas de un mundo por venir, parecía una excelente opción espiritual para este mundo romano hambriento de sentido. La conversión al judaísmo creció a pasos agigantados en las ciudades romanas, especialmente entre las mujeres (ya que en ausencia de anestesia el proceso de conversión para los hombres era sumamente doloroso). Esto no evitó que muchos gentiles se asociaran a comunidades judías como “temerosos de Dios” o, en griego, theosebes. Hace dos mil años el judaísmo ocupaba en el mundo occidental, el papel que hoy tiene el budismo. Muchos historiadores calculan que 10% de la población del Imperio Romano hace dos mil años era judía.

Este fenómeno espiritual tuvo consecuencias étnicas para el judaísmo. Tras de ser un pueblo de origen principalmente semita con elementos africanos y asiáticos, personas de orígen europeo, griegos y latinos, hispanos y galos, comenzaron a asociarse al pueblo judío. A través de sinagogas y cementerios en la diáspora encontramos nombres griegos y nombres locales. Rabí Meir, el gran rabino de la Mishná, era hijo de un converso europeo y, de acuerdo al Talmud, era rubio y ojiclaro. Rabí Akiva era hijo de Yosef, el converso. Shemayá y Avtalión, dos de los sabios más reconocidos de la época premishnaíca eran conversos de origen persa. Aquila, un converso griego, tradujo la Biblia hebrea a la lengua de Homero en una versión que se volvería canónica en la iglesia oriental. Onkelos, un converso sirio, tradujo la Biblia a la lengua vernácula del Medio Oriente, arameo en una versión que se lee y se estudia con devoción en sinagogas hasta el día de hoy.

Es difícil saber qué habría pasado si Vespasiano no hubiera destruido el Templo en el año 70, si Adriano no hubiera exiliado a buena parte del pueblo judío de la tierra de Israel, si Saulo de Tarso no hubiera decidido enfocar su mensaje a los gentiles convirtiendo al cristianismo en la nueva opción espiritual de moda en el mundo romano. No obstante, este siglo de popularidad contribuyó a la diversidad étnica del pueblo judío de una manera que es difícil medir hoy en día.

El siguiente milenio vio un reacoplamiento étnico del pueblo judío generado, en gran mediada, por las prohibiciones en contra del proselitismo de otras religiones tanto en el Imperio Romano como en el naciente mundo islámico. Esto no evitó que en la periferia del mundo civilizado, el pueblo judío ganara terreno y fieles de nuevos colores. En las estepas rusas, el gran Togarme del pueblo jázaro decide convertir a la nobleza de su pueblo nómada a la religión de Israel. En Kaifeng, en China, una pequeña sinagoga de mercaderes de seda se establece en 1134. Sus descendientes, de ojos almendrados y largas trenzas negras, rezarían al Dios de Israel hasta el comienzo del siglo diecinueve. Mercaderes judíos establecen sinagogas en Goa y Deli. Sus descendientes vestirán saris de colores y tendrán la piel canela como el resto de los Indios. En los bordes del mapa, viajeros judíos hablan de tribus guerreras que rezan al Dios de los Ejércitos en Hebreo desde los temibles lomos de sus corceles y esperan, detrás de las montañas y el río Sambatión (un milagroso río que corre seis días a la semana y descansa el sábado) el momento adecuado para reunirse con sus hermanos en Jerusalén.

Incluso dentro de las fronteras de la Cristiandad y el Islam, hubo un puñado de hombres y mujeres decidieron unir su destino al del pueblo de Israel. Maimónides, el gran filósofo y rabino, recibió una carta de un converso árabe llamado Ovadia. En ésta carta, Ovadia pregunta de si él, en tanto converso, puede decir en sus oraciones “nuestro Dios y Dios de nuestros padres Abraham, Yitshak y Yaakov.” La respuesta de Maimónides es un definitivo sí. El judaísmo es un legado espiritual, un pacto con el creador, no un legado genético: aquella persona que sigue el pacto de Abraham es considerado su hijo. Sabemos también que en este momento varios sacerdotes españoles se mudaron al sur de al Andalus donde pudieron convertirse al judaísmo a pesar de ser prohibido por las autoridades musulmanas.

miércoles, julio 19, 2006

Israel en el diván de Freud: una respuesta a Bluelephant y Michín

Queridos Bluelephant y Michín:

A mí no me gusta hablar de política. Lo mío es la cultura, la filosofía y la religión. Sólo he hecho comentarios sueltos sobre los últimos eventos en el Líbano ya que, leyendo los comentarios de el Tiempo, me doy cuenta que sus reportajes parciales están generando una visión del pueblo judío en general y del pueblo israelí en particular rayana en el antisemitismo. Los motivos por los que no me gusta hablar de política es por el hecho de que en este campo, más que en cualquier otro, es completamente imposible la objetividad. En el análisis político no hay "simples datos", sino que todo proceso de selección de datos es ya de hecho un acto de interpretación y por lo tanto un acto subjetivo. En segundo lugar, no me gusta hablar de política porque, siendo un tema tan lleno de subjetividad, éste tiende a afectar a las personas de manera personal. Y, en efecto, no me gusta perder amigos (ya sean actuales o virtuales) por causas políticas. En tercer y último lugar, no me gusta hablar de política ya que no me considero una persona lo suficientemente educada en el tema. Como todo parroquiano yo oigo noticias y leo periódicos. En este caso, mis periódicos y mi radio suelen ser tanto la prensa estadounidense como la prensa israelí (cada vez que leo el Tiempo salgo horrorizado). He vivido en Israel y pienso estar este año, Dios lo quiera, en Jerusalén. No obstante, eso no me hace experto. Para ser experto tendría que saber árabe y farsi, saber más de la historia de los países que rodean a Israel, y cumplir otra serie de condiciones que ni poseo ni tengo en mente llegar a poseer (no por algún prejuicio implícito en contra de estas áreas del conocimiento, sino porque mis intereses intelectuales son diferentes, aunque espero, con la ayuda de Dios, aprender árabe en el futuro para leer a Maimónides y a Ibn Rushd en el original). En tanto no-experto, no me siento capacitado de hacer uso público de mi razón (en terminos kantianos) sino simplemente ofrecer una interpretación personal de cómo veo la situación en el Medio Oriente. De nuevo, preferiría no hacerlo, pero ya que ustedes se han tomado el trabajo de leerme y comentarlo, sería una falta de respeto no hacer lo propio.

Primero, quisiera abordar el post de bluelephant comenzando con su cita de Avi Dichter. En ésta, el Ministro afirma que los miles de libaneses que se desplazarán al norte pondrán presión sobre Hezboláh. Si AFP dice que el Ministro dijo eso, seguramente es cierto (a pesar de que el record de imparcialidad de la AFP en estas cuestiones es más bien pobre). No obstante, esto no significa que el objetivo de las operaciones israelíes sea éste. En este momento, según mi comprensión del panorama, el objetivo central de las operaciones (exclusivamente aéreas) de Israel es destruir o al menos reducir el arsenal de misiles de medio y largo alcance de Hezboláh y detener el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel (que hasta la fecha cobran diez víctimas y centenares de heridos). Seguramente estos ataques generarán la situación descrita por el ministro Dichter, pero éste no es su objetivo central. Recordemos que la presión civil sólo es completamente eficaz en una democracia operativa. Frente a la presión diplomática del G8 y de los Estados Unidos, además de Egipto y de Arabia Saudita, ¡qué importa la presión de diez mil refugiados libaneses! Especialmente cuando estos refugiados están moviéndose hacia el norte, fuera de el área de influencia de Hezboláh.

Segundo, el elefante dice: "Inhabilitar el aeropuerto de Beirut, así no haya víctimas, es atacar población civil. El gobierno del Líbano ha reiterado su desconocimiento previo y desaprobación total de los ataques perpetrados por Hezbollah contra territorio Israelí. ¿No debería ser esa razón suficiente para detener los ataques?" El aeropuerto de Beirut es el principal punto de entrada del armamento de Hezboláh. Israel ha bombardeado las pistas de aterrizaje de dicho aeropuerto para evitar el armamento de Hezboláh. Israel ha sido cuidadoso en no golpear la torre de control (la cual controla gran parte del tráfico aéreo no sólo de Beirut sino de el Líbano entero). Elephant tiene razón en que este ataque afecta a la población civil, pero no es un ataque A la población civil. Especialmente si se tiene en cuenta esta instalación civil está cumpliendo funciones militares, i.e. el recibir y seguramente almacenar material bélico que va a ser utilizado en contra de Israel. Segundo, la afirmación del gobierno libanés de que ellos desconocían y desaprueban los actos de Hezboláh no es razón suficiente para detener los ataques. Porque el desconocimiento o desaprobación del estado libanés no evitó ni va a evitar los ataques con misiles al norte del territorio israelí (los cuales no fueron un resultado de las operaciones israelíes, sino su causa). Hezboláh fue formada en 1982 como respuesta a la ocupación israelí de la frontera sur del Líbano pero también como forma de garantizar la presencia de fuerzas armadas chiítas en la zona. La ocupación del Líbano es reconocida por la mayoría de la sociedad israelí como un error militar y social. No obstante, con el retiro de las tropas israelíes del Líbano en 2001 bajo Barak, Hezboláh debió haber entregado las armas y haber cesado hostilidades. No obstante, desde esa fecha, las poblaciones del norte de Israel han sufrido reiterados ataques con misiles Katyusha. Las hostilidades que causaron el secuestro de los dos soldados y la muerte de ocho militares fueron acompañadas con una iniciativa de ataques masivos a Israel. Es en contra de estos ataques y la capacidad militar de Hezboláh para realizarlos es que están enfocadas las operaciones israelíes de estos últimos días. En respuesta a su pregunta, en mi pobre opinión, "No. Sólo el cese al fuego de misiles por parte de Hezboláh es razón suficiente para detener los ataques."

Tercero, en el escrito de bluelephant y en los comentarios presentados por el autor en haloscan hay una idea constante. Esta idea es: el brazo político de Hezboláh conforma el 18% del parlamento libanés, lo cual convierte a Hezboláh en una minoría y por lo tanto el gobierno libanés y el pueblo libanés están exentos de responsabilidad por sus acciones. Esta idea es complicada. Por un lado, hay minorías de minorías. El porcentaje numérico de un partido político (especialmente en un sistema parlamentario como el de el líbano) no es un indicador de su poder y su influencia. Si Hezboláh es una minoría, tanto numérica como políticamente, ¿cómo han podido seguir efectuando ataques contra Israel desde 2001? ¿Por qué pueden utilizar el aeropuerto de Beirut para importar armas para su ejército particular? ¿Por qué sus milicias conforman de facto la única presencia militar en el sur del Líbano (recordemos que una de las condiciones israelíes para el armisticio) es la entrada de el ejército libanés al sur del Líbano? Recordemos que el Líbano no es una democracia independiente y que Siria e Irán todavía controlan buena parte del gobierno libanés (dándose el lujo de asesinar incluso al ex-primer ministro Rafik Hariri). Y, como bien lo apunta el patriarca de la Iglesia maronita en el Líbano, Nasrallah Sfeir hoy en CNN, "Es muy díficil desarmar a Hezboláh, pues este es en realidad un instrumento de Siria e Irán." Es más, varios Colombianos de origen libanés subscritos al e-mail list de un amigo comentaron con tristeza sobre la influencia negativa que ha tenido el envolvimiento de Hezboláh en la política libanesa. Me permito citar (agradezco a Andrés Mejía su ayuda al permitrme publicar parte de este correo):
A raíz de mis comentarios de ayer (Buenos Días, Lunes) sobre la amenaza de Hizbollah, me contactaron varias personas de la comunidad libanesa en Bogotá. Pensé que me iban a insultar por mis actitudes pro-israelíes. Para mi sorpresa, resuta que lo que a ellos les preocupa, y especialmente, les angustia, no es Israel sino Hizbollah.
Se lo pongo en los términos de uno de ellos: durante casi todo el siglo XX, Líbano fue un país secular y occidentalizado, abierto al mundo, con una fuerte influencia europea. Beirut era llamada la "París del Medio Oriente". Luego, despúes de que en los 70 Líbano acogió a la OLP, comenzó la pesadilla, y el país empezó el proceso de ser tomado por fuerzas políticas y religiosas ajenas a la tradición libanesa. Eso lo advirtió en su momento el rey Hussein de Jordania, quien con mano dura sacó a la OLP de Jordania, antes de que la OLP sacara a los jordanos y lo jordano de Jordania. Hoy por hoy Líbano, otrora occidentalizado y abierto, con una población cristiana que quiere volver a eso y lucha por su democracia, encuentra el gran obstáculo del islamismo y su penetración en el Líbano, financiado por Irán y Siria.
Un señor me dijo: "viajé al Líbano, mi patria, a mediados de los 90, para ver con tristeza que por todo el territorio hay monumentos a "mártires" islámicos. Nos están robando la tierra de nuestros ancestros".

Ni Hezboláh es una minoría indefensa ni el gobierno libanés es una democracia funcional que pueda, en este momento, parar los ataques de Hezboláh. Israel, entonces, tiene que defender a sus ciudadanos de los ataques de este grupo. Esto es lo que está haciendo Israel y cuando ya no sea necesario hacerlo, los ataques pararán. (Por eso las dos condiciones de Israel para el cese al fuego es el desarme de Hezboláh y el ingreso del ejército libanés a la zona para que el Estado libanés verdaderamente controle la zona.) Como el elefante dice, la guerra de Israel es contra Hezboláh y no contra el Líbano, ni contra el pueblo libanés. El problema es que Hezboláh está controlando una parte significativa del poder en Líbano y, como todo grupo guerrillero, utilizando a la población civil como escudo. El elefante dice que hay otras maneras de lidiar con este problema y de conseguir los resultados esperados (estos se reducen a tres, del lado israelí, a.) el cese de lanzamiento de misiles a las poblaciones norteñas de Israel, b.) la devolución sanos y salvos de los dos soldados secuestrados, y c.) la garantía para que estos eventos no se vuelvan a repetir-e.g. el desarme de Hezboláh, la instauración de una verdadera democracia en el Líbano -Dios quiera que esto suceda pronto- y no el gobierno títere de Siria que hay en este momento.). El problema es que ni el elefante ni yo somos expertos en diplomacia y en política internacional y, por lo mismo, no podríamos decir cuáles serían estas otras maneras. Siempre podemos decir que "el diálogo" o "apostarle a la paz" son caminos preferibles. Y lo son. Pero mientras no tengamos claro cómo logramos estas cosas en concreto, esto es pura cháchara bien intencionada. En cuanto a la magnitud de la fuerza utilizada, no sé decir. El elefante fue soldado. Yo no. Tampoco soy general ni experto en estrategia, así que no sé decir si la fuerza es o no justificada militarmente para alcanzar los fines propuestos. Moralmente ninguna muerte inocente es justificable. Pero, de nuevo, decir esto no hace más que alimentar nuestro propio sentido de vanidad moral. Muertos inocentes hay en ambos lados. Ninguno es justificable moralmente. Desafortunadamente el mundo, incluyendo a TODAS las personas morales que hay en él, no sólo actúa de acuerdo a principios morales. Eventualmente, la Moral y la Verdad quedan en manos de Dios que es el que los sabe todo.

Lo único que sí sé, y esto es más una cuestión de fe que de certeza, es que el ejército de Israel opera de acuerdo a los más altos estándares éticos siendo la primera fuerza armada del mundo en redactar un manual de ética. Israel no quiere matar civiles. Ellos no son el objetivo. El ejército israelí no es un ejército profesional sino una milicia civil conformada por civiles que en su gran mayoría son personas decentes y buenas, lo cual es consecuencia, en gran parte de el hecho de que el estado de Israel no adoctrina a sus soldados (es decir, a sus civiles) a que el otro lado no es humano y merece ser exterminado del mapa. Ahora, cuando sus civiles no cumplen estas condiciones y deciden actuar de manera criminal en contra de otros el estado de Israel hace todo lo posible por encarcelarlos y llevarlos a la justicia. Por ello también estoy en desacuerdo con la afirmación del elefante de que Israel no controla sus propios territorios. A menos que elephant esté pensando en los palestinos cuando diga "la gente que tienen en los territorios ocupados."

Por último, y sobre esto hemos chateado largamente con el elefante a quien considero una persona inteligente y unos de mis amigos virtuales, está el hecho del odio y el resentimiento. El elefante pone un énfasis, a mi parecer exagerado, en el hecho de que estos ataques sólo alimentan el odio del mundo árabe hacia Israel y, por lo mismo, malogran las posibilidades de un diálogo productivo en el futuro. En mi opinión, que he compartido con él en privado, esta es una manera bastante simplista de ver las cosas: esto es playground politics no política verdadera. A Israel lo han odiado con pasión los árabes incluso antes de su existencia (es decir, antes de que los israelíes tuvieran todo su potencial militar y pudieran responder a los ataques a los cuales estaba expuesta la comunidad judía en la colonia
turca y luego en el protectorado británico de Palestina, los cuales no fueron pocos). Posiblemente, después de que haya acuerdos de paz con sus vecinos, muchos individuos seguirán odiando a Israel. Y esto no importa. Lo que importa es que haya acuerdos políticos estables entre los países, los cuales no dependen tanto de las emociones de los individuos sino de los intereses de aquellos que mandan (sean estos la mayoría o la minoría). Un ciudadano egipcio puede odiar a Israel con toda su alma. Puede ser que haya perdido a toda su familia en la guerra del 67. Pero mientras haya acuerdos políticos entre Israel y Egipto, esta persona puede odiar hasta que se reviente. Y ello no es relevante. Los individuos olvidan, perdonan, o siguen odiando por el resto de sus vidas. Los estados no tienen memoria (o sino pregúntele a Israel cuyo aliado más estable en la Unión Europea es nada más y nada menos que Alemania). Yo me conformo con un medio Oriente justo, con fronteras sólidas (sean estas líneas en la arena o alambradas) donde no haya muertos a pesar de que todos nos odiemos con profundo rencor. No pido más. Ya aprenderemos a perdonarnos cuando dejemos de matarnos.

Ahora, creo que con esta respuesta también he cubierto varios de los puntos expuestos por Michín en los comentarios a mi blog. Sólo quisiera aclarar un asunto que aparece en sus comentarios, así como en los foros de discusión de todo artículo publicado en el Tiempo sobre el tema. Michín dice, "me parece que se cometen muchas injusticias con pueblos y personas que no son culpables de la terrible historia del pueblo judío, pero que de una u otra forma pagan por ella..." Este comentario obedece a una muy popular confusión sobre el pueblo judío y sobre la naturaleza del conflicto en Medio Oriente. Cariñosamente llamo a este error la visión traumática de Israel. Su propuesta básica es que el estado de Israel (o el pueblo judío en su totalidad) ha quedado profundamente traumatizado por el Holocausto y que, en consecuencia, visita sobre otros pueblos las iniquidades cometidas contra él. Esto es falso aunque retóricamente es muy poderoso (nada ofende ni puede ofender más a un judío que ser comparado con un Nazi).

Vamos por partes. Primero, hay que aclarar que aunque Israel es el estado judío, éste no es idéntico al pueblo judío. El estado de Israel es un cuerpo político. El pueblo judío es una colectividad cultural, religiosa y social. Hay israelíes que no son judíos (más o menos 20% de su población). Hay judíos que no son israelíes. Estas fronteras se cruzan y luego acabamos con gente quemando sinagogas en París para protestar lo que pasa en Israel. Esto no sólo es criminal e incorrecto sino que es un acto de antisemitismo y no, como se excusa, un acto de antisionismo, aunque no entraré acá a la discusión de si se puede ser antisionista sin ser antisemita ya que no viene al caso.


Segundo, a pesar de que la experiencia del Holocausto afectó profundamente a todo individuo judío (hasta el día de hoy) y es imposible entender la existencia del Estado de Israel sin tomar en cuenta el Holocausto, esto no significa que el estado en su totalidad esté traumatizado ni que todas sus acciones se deriven de una misoginia colectiva de índole criminal. Las acciones militares de Israel se derivan de su dificil situación en una zona hostil y no de un instinto asesino de conquistar y expandir su Lebensraum y sujetar a otros pueblos a su servidumbre. Israel es el único país en la zona que ha hecho concesiones territoriales a cambio de promesas de paz que no siempre han sido cumplidas: el asentamiento judío estuvo a favor de la partición del protectorado inglés en 1947 en dos países (uno judío-Israel- y uno árabe -Palestina), nadie más estuvo de acuerdo; Israel devolvió la península del Sinaí a Egipto; Israel salió del sur del Líbano; y, finalmente, Israel concedió la franja de Gaza a la autoridad palestina arriesgándose a caer en una guerra civil. Ningún otro paíz de la zona ha hecho la más mínima concesión territorial. Si de tratar de conquistar tierra para purgar una vendetta personal , las fronteras de Israel podrían llegar de Damasco al río Éufrates. Si de esclavizar gente se tratara, Israel no estaría tratando desesperadamente de dar autonomía y no ser responsable de dos millones de palestinos.


Ahora, si por "purgar deudas históricas" no nos estamos refiriendo a un trauma nacional del pueblo judío sino a una dádiva generosa de las naciones europeas y los Estados Unidos para auyentar su culpa ante el Holocausto, esto hay que matizarlo. Europa y los Estados Unidos (que, huelga anotar, no se involucraron en el Medio Oriente seriamente hasta 1973) no le "clavaron" millones de judíos al mundo árabe en la mitad del corazón para controlarlo mejor, o para aprovecharse del petróleo, o para cualquier otra razón que se suele dar en este argumento. Este argumento desconoce el proceso histórico de la formación del estado de Israel y de la evolución del Sionismo como ideología. Aquí va un resumen. Ha habido presencia judía constante en la tierra de Israel desde el siglo décimo antes de la era común. A veces ha habido más, a veces ha habido menos judíos pero siempre hubo asentamientos importantes en ciudades como Jerusalén, Hebrón, Safed y Tiberias. Desde mediados y finales del siglo diecinueve, por la descomposición de la vida judía en Rusia, varios judíos comenzaron a emigrar de manera espontánea a la tierra que mencionaban al menos tres veces en sus oraciones diarias: la tierra ancestral de Avrahám, Yitshak y Yaakov. A finales del siglo, esta inmigración (llamada
Aliyá lit. "subida") encontró su voz ideológica en el movimiento sionista que proponía como solución para el antisemitismo en Europa, la formación de un estado judío en la tierra de Israel. En ningún momento se pensó que la formación de este estado iba ser un logro militar y los sionistas tempranos actuaron de manera coherente con esta ideología. En ese momento, la tierra estaba bajo el control del Imperio Otomano (turco) por más de cinco siglos. Así que los judíos comenzaron a comprar tierras a sus dueños turcos y a construir pueblos y ciudades. Estas tierras no eran las más fértiles de la provincia sino pantanos y desiertos. Cincuenta años después, a pesar de las restricciones de inmigración y los pogroms, la población judía estaba concentrada en estas tierras y llegaba a 600,000 almas. Las autoridades británicas y las Naciones Unidas presentaron el plan de partición en el que la mitad mayoritariamente judía se volvería el estado de Israel y al parte árabe, un estado árabe, Palestina. Ben Gurión, el lider del establecimiento, aceptó la oferta a pesar de que no incluía Jerusalén. El líder árabe, el gran Mufti de Jerusalén, lo rechazó confiado en la victoria de las naciones árabes una vez el nuevo estado fuera declarado. En 1948, los ingleses salieron y el Estado de Israel fue fundado en las tierras adjudicadas por Inglaterra (las cuales contenían la mayoria de las tierras adquiridas por los judíos y tenía una mayoría demográfica judía). El naciente estado recibió en sus primeros dos años, en los cuales estaba en guerra con siete estados árabes cien veces más numerosos y mejor armados, más de medio millón de sobrevivientes del Holocausto seguidos, prontamente, por 700,000 judíos sefaradíes expulsados de sus países en el mundo árabe. Estos judíos fueron inmediatamente integrados y dados ciudadanía israelí. Lo mismo no sucedió con los refugiados palestinos quienes, no esperando una victoria judía abandonaron sus casas temporalmente para facilitar el paso de los ejercitos de Jordania, Siria, Egipto y sus aliados. Estos palestinos fueron concentrados en campos de refugiados por otros árabes y mantenidos en estado paupérrimo para tener un ejército de mártires a su servicio. El resto de la historia es una larga lista de guerras de defensa en las que Israel ha luchado por su supervivencia en contra de sus vecinos. En estas guerras ha habido conquistas territoriales y ha habido negociaciones y concesiones políticas. El propósito de estas guerras ha sido el de destruir a Israel mientras que el propósito de Israel es el de mantener un estado judío con fronteras seguras.

Espero con esta pequeño análisis haber mostrado que Israel no es un niño traumatizado que al crecer se vuelve el matón del barrio (como dice elephant), sino una nación que nació rodeada de enemigos que buscaban su aniquilación y para la cuál la supremacía militar (la cual no siempre tuvo) no fue una opción sino la única forma de existir. En mi opinión, Israel puede levantarse del diván de Freud, golpeado, pero de ningún modo un psicópata.


Bueno señores. Eso es todo. Para alguien que no le gusta hablar de política creo que ya hecho suficiente. Espero que las personas que leen este blog y quieran comentar lo hagan con el nivel y la altura con la que hasta ahora se ha desarrollado la discusión. Ruego a Dios que las cosas se solucionen pronto. Que Guilad, Ehud y Eldad vuelvan a sus casas sanos y salvos. Que el Líbano pueda tener una democracia libre de influencias nocivas. Que los países islámicos encuentren lugar en sus corazones para aquellas enseñanzas de al'Quran y del Hadith que invitan a la paz y a la tolerancia y que hicieron de al Andalus (Sefarad, España), junto con cristianos y judíos, un vergel de cultura y desarrollo. Que ambos lados enterremos a nuestros muertos y comencemos a vivir de nuevo. Bloom, por su parte, volverá a sus tomos y a sus oraciones y se abstendrá de escribir sobre política. Cosa que, cómo ha hecho ya más que prístino, no le gusta hacer. Sea todo por hoy. Id en paz. Salaam aleikum/Shalom aleijem.

viernes, julio 14, 2006

Trivialidad:Este es mi tipo de mundial


Some respite among the difficulties.

Texto y Subtexto: ¡El Pasquín es un asco!

Ejercicio en análisis del discurso

Primeros párrafos del artículo de la edición virtual del periódico (je,je) "El Tiempo", 13 de Julio de 2006.

Ataques de Israel han causado 47 muertos y más de 100 heridos en Líbano
Bloom: Comencemos por el principio, es decir, por lo más importante. Israel (el sujeto de la oración) es el agresor. El resultado de su acción es la muerte de 47 personas y más de cien heridos. En el titular no se menciona de ningún modo qué causó los ataques (el secuestro de 2 y la muerte de 8 soldados israelíes) ni que en los últimos dos días, innumberables rockets Katyusha han caído en el norte de Israel matando a dos personas e hiriendo a más de 120. (Los rockets, by the way, no fueron disparados como respuesta a los ataques de Israel sino como parte de una ofensiva del Hizbulláh para desestabilizar la frontera norte de Israel.)

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, advirtió hoy que la ofensiva podría provocar una "guerra regional" en Oriente Medio.

Bloom: Después de nuestros titulares podríamos esperar una explicación de qué ha llevado a esta situación deplorable en el Medio Oriente. Pero no. El artículo abre con la figura de Mahmud Abbas, Abu Mazen, advirtiendo (conciliador y sereno que es él) que la "ofensiva" (es decir, la operación israelí para rescatar a sus dos soldados secuestrados y asegurar la integridad de su frontera norte) podrían provocar una "guerra regional". No son los actos de guerra del Hizbulláh, ni los actos de Hamás, ni las amenazas de llevarse a los soldados secuestrados a Irán, ni la complicidad de los gobiernos libaneses y sirios con las guerrillas extremistas que de facto controlan el sur del Líbano. No. Es la "ofensiva israelí" aquel peligroso detonante para una guerra regional que, por si no nos habíamos dado cuenta, ya ha sido declarada. ¿O es que el secuestro de soldados del bando contrario en su territorio no constituye una declaración de hostilidades?

La ofensiva provocada por el secuestro de dos soldados de ese país (Bloom: "dos soldados" sin nombres, entes sin identidad. Luego en este mismo artículo el autor va a mencionar al menos tres nombres de las víctimas libanesas, aclarando su edad y su sitio de residencia. Los nombres de los soldados son, por si alguien le interesa, Ehud Goldwasser (31 años de edad de Nahariya) y Eldad Reguev (26 años de edad, de Kiryat Motzkin). El "Tiempo" también olvida mencionar que en el ataque fueron asesinados por Hizbulláh ocho soldados israelíes, siete judíos y un druzo. Este detalle viene a engrosar la lista de veces que el Tiempo ha olvidado las victimas del lado israelí. Diáspera no los olvida. Sus nombres, de bendita y heróica memoria, son: Sargento Nimrod Cohen -19 años- de Mitzpe Shalem, Sargento Shani Turgeman -24 años- de Beit Shean, Sargento Eyal Benin -22 años- de Beer Sheva, Sargento Wasim Nazel -27 años- de la aldea druza Kfar Yanouch, Sargento Alexei Kushnirsky -21 años- de Nes Tziona, Sargento Yaniv Baron -19 años- de Macabbim, Sargento Shlomi Yirmiyahu -20 años- de Rishon Letzion, Sargento Gadi Musayeb -20 años- de Akko. El Tiempo también olvida mencionar que el ataque de Hizbulláh ocurrió en el lado israelí de la frontera y que para hacerlo, las guerrillas del Hizbulláh violaron la soberanía israelí. Esta ignorancia luego va a redundar en confusiones como varios de los comentarios a este artículo que suponen que los soldados israelíes estaban en el Líbano cuando fueron capturados.) incluyó ayer el bloqueo por mar del país y el bombardeo del aeropuerto de Beirut

"Emplearemos todos los medios militares a nuestro alcance y no ahorraremos esfuerzos", dijo el jefe del Estado Mayor israelí, general del aire Dan Halutz, al asegurar que la operación pretende "cambiar la situación en la frontera entre Israel y Líbano". (Bloom: "Emplearemos todos los medios militares a nuestro alcance y no ahorraremos esfuerzos..." ¿para qué? Yo he visto al Ramatkal Halutz hablar por televisión y por radio, y hasta donde sé, el hombre habla en oraciones completas. Claramente lo que sigue, y ha sido editado por el Tiempo, es "...para rescatar a nuestros soldados capturados." Tal y como está, para el lector descuidado y torpe de el Pasquín, el Ramatkal acaba diciendo "Emplearemos todos los medios militares a nuestro alcance y no ahorraremos esfuerzos...[para]....cambiar la situación en la frontera entre Israel y Líbano". Esta operación de rescate aparece en este reportaje como una guerra de conquista de territorio en el que Israel rapazmente quiere arrancarle territorio al Líbano. Recordemos que Israel se retiró de sus puestos de avanzada en el Líbano en el año 2000-2001 y que desde entonces las poblaciones del norte de Israel han sido acosadas por los misiles del Hizbulláh. Israel perdió miles de soldados en el Líbano y, siendo conscientes de ello, nadie quiere volver allá. Israel se desencartó de la frontera libanesa y no va a cometer el error, en contra de la voluntad entera de su pueblo elector, de volver a meterse en una guerra por el control de esa inestable frontera.)

La aviación israelí bombardeó numerosos objetivos libaneses, bloqueó los puertos del país y paralizó el tráfico aéreo en el aeropuerto de la capital tras dañar varias de sus pistas, mientras Hezbolá continuaba lanzando cohetes contra el norte israelí, que causaron la muerte de una mujer y 50 heridos. (Bloom: Finalmente las víctimas israelíes aparecen, por acá, escondidas en el cuarto párrafo, después de las víctimas libanesas del titular, la perogrullada de Abbas, el ruido de sables de Halutz y después de las valiosísimas pistas de aterrizaje del aeropuerto de Beirut las cuales YA habían sido mencionadas en el segundo párrafo. De nuevo, las víctimas israelíes son anónimas: "una mujer". El Tiempo pone su nombre en el penúltimo párrafo del artículo diciendo simplemente que era una "argentina". Mónica Saidman-40 años-, madre de dos hijos, nació en Argentina. No obstante, ella también era israelí. Habiendo recibido su nacionalidad hace dos años y residiendo en la localidad de Nahariya hasta que un misil destruyó su casa. No le voy a exigir al Tiempo que sepa el nombre de la otra persona muerta ya que esto sucedió después de que el artículo fue publicado. En este momento, misiles Katyusha han caído en todo el norte de Israel incluyendo la populosa ciudad de Haifa, la cual no es sólo la tercera ciudad más grande de Israel sino una ciudad donde árabes, druzos y judíos comparten y conviven en harmonía desde hace décadas.)


Imagen tomada de www.jpost.com


Si quiere leer el artículo completo del Tiempo pulse acá.

Bloom no es un fanático político. Es más, Bloom es más bien aguastibias en política israelí. No obstante la actitud completamente partisana y parcial de El Tiempo es responsable de que la gente en Colombia no tenga ni idea de política del Medio Oriente y luego vayan y publiquen su bilis desmesurada en los comentarios. (Invito a cualquier persona de corazón fuerte que entre a los comentarios y lea las invitaciones al homicidio y al racismo que este tipo de periodismo barato e irresponsable genera.) Bloom quiere poder vivir en Colombia sin que la gente crea que él es un asesino simplemente por el hecho de que es judío. Bloom quiere vivir en un país donde la gente sepa de lo que habla. Bloom quiere que los colombianos lean un periódico serio. Pero si ello es mucho pedir en asuntos locales, ¡¿cómo vamos a esperar que lo hagan en sus reportajes internacionales?!

jueves, julio 13, 2006

The EU is so funny! They should be on TV!

EU accuses Israel of 'disproportionate use of force' in Lebanon
By Haaretz Service and News Agencies

BRUSSELS, Belgium - The European Union on Thursday criticized Israel for using what it called "disproportionate" force in its attacks on Lebanon following Wednesday's raid by Hezbollah guerillas who killed eight Israel Defense Forces soldier and abducted two soldiers.

"The European Union is greatly concerned about the disproportionate use of force by Israel in Lebanon in response to attacks by Hezbollah on Israel," according to a statement issued by Finland which holds the EU's rotating presidency. "The presidency deplores the loss of civilian lives and the destruction of civilian infrastructure. The imposition of an air and sea blockade on Lebanon cannot be justified."

To read the rest of the article click here.

A morose and angry, every day more willing to talk about politics in his blog Bloom has this to comment: Yes, Europe, I remember Congo. I remember Argelia.

lunes, julio 10, 2006

Science Confirming a Myth and Sowing the Seeds of a New Reality

One of the longest running debate in Colombian culture is the one surrounding the Jewish origin of the people of the region of Antioquia (colloquially referred to as paisas). This debate has been bitter and long, with the participants usually taking extreme positions in the spectrum. The sides have claimed, at one moment or another of the debate, that either all paisas are of Jewish origin or that no Jews arrived to its luscious valleys looking for safety from the Inquisition. Prominent intellectuals like Luis López de Mesa, Jorge Isaacs, and José Carrasquilla contributed to the debate in the XIXth century. Today, the debate still rages on with the Catholic right and certain members of the Jewish community trying to minimize the Jewish heritage of the paisas, while other members of the community and the increasing number of returning anusim want to greatly exagerate its preponderance.
Jorge Isaacs

To our rescue comes science. Researchers from the University of Antioquia and the Imperial College of Medicine in London have researched a broad spectrum of paisa males (through particularities in the Y-chromosome) trying to ascertain the ethnic origin of the founders of the Antioqueño community. (
Strong Amerind/White Sex Bias and a Possible Sephardic Contribution among the Founders of a Population in Northwest Colombia by Luis G. Carvajal-Carmona, Iván D. Soto, Nicolás Pineda, Daniel Ortíz-Barrientos, Constanza Duque, Jorge Ospina-Duque, Mark McCarthy, Patricia Montoya, Victor M. Alvarez, Gabriel Bedoya, and Andrés Ruiz-Linares. The American Journal of Human Genetics 67(5), November 2000). The results of the research were modest but enlightening:

a.) Most of the founders of the community were European males mating with native women.
b.) Most of the males came from Southern Spain.
c.) A fraction of the spectrum showed genetic particularities autochtonous to Semitic groups, most specifically Sephardic Jews.
d.) About 17% of the test subjects showed these Semitic markers showing a strong possibility of a Sephardic origin for this population bracket.

Here is the abstract of the study:
Historical and genetic evidences suggest that the recently founded population of Antioquia (Colombia) is potentially useful for the genetic mapping of complex traits. This population was established in the 16th–17th centuries through the admixture of Amerinds, Europeans, and Africans and grew in relative isolation until the late 19th century. To examine the origin of the founders of Antioquia, we typed 11 markers on the nonrecombining portion of the Y chromosome and four markers on mtDNA in a sample of individuals with confirmed Antioquian ancestry. The polymorphisms on the Y chromosome (five biallelic markers and six microsatellites) allow an approximation to the origin of founder men, and those on mtDNA identify the four major founder Native American lineages. These data indicate that ∼94% of the Y chromosomes are European, 5% are African, and 1% are Amerind. Y-chromosome data are consistent with an origin of founders predominantly in southern Spain but also suggest that a fraction came from northern Iberia and that some possibly had a Sephardic origin. In stark contrast with the Y-chromosome, ∼90% of the mtDNA gene pool of Antioquia is Amerind, with the frequency of the four Amerind founder lineages being closest to Native Americans currently living in the area. These results indicate a highly asymmetric pattern of mating in early Antioquia, involving mostly immigrant men and local native women. The discordance of our data with blood-group estimates of admixture suggests that the number of founder men was larger than that of women.
Here are also the conclusions of the study:

Data from Y-chromosome polymorphisms are consistent with the notion that a large proportion of the male founders of Antioquia originated in southern Spain, but they also suggest a northern Spanish and possibly a Sephardic contribution. The frequency of allele T at marker SRY-2627 has been assessed in several Iberian and European populations (Hurles et al. 1999). This allele is absent or has low frequencies in the populations surveyed, except for the Basque and Catalan, and its presence at a frequency of 5% in Antioquia suggests a northern Spanish origin for some Antioquian founders. The absence in Antioquia of the most common Catalan microsatellite haplotype and the relatively high frequency in Antioquia of the two most common Basque haplotypes suggests a direct contribution from the latter population. The relatively high frequency of large alleles at locus
DYS388 and the genetic distances shown in table 3 are consistent with a Semitic contribution to the gene pool of Antioquia. This is in agreement with an origin of a considerable fraction of the Antioquian founders in southern Spain, since this area was under Arab rule for ∼8 centuries. Furthermore, recent autosomal microsatellite data from Andalucía confirm that there has been some genetic exchange between northern Africa and southern Spain (Bosch et al. 2000). Haplotype analysis suggests that the Semitic contribution to Antioquia might include a Sephardic component, since ∼14% of the Antioquian Y-chromosome haplotypes are shared with Jewish populations, including the CMH and other closely related haplotypes. Greater confidence in the possibility that these haplotypes reflect a Jewish ancestry in Antioquia requires a more extensive evaluation of their frequency in Mediterranean populations, particularly in northern Africa and southern Spain. Other genetic evidence indicative of a Sephardic ancestry for some of the initial Iberian migrants to the New World has recently been reported on the basis of the observation, in non-Jewish Latin American pedigrees, of disease-causing mutations mostly restricted to Jewish populations (Ellis et al. 1998; Lee et al. 1999).
Click here to read the whole article.

So, here is what this study can teach us about the Jewish origin of the
paisas:

a.) Although the evidence needs to be corroborated, the current state of the art clearly hints at the plausibility of Jewish settlement in this area. (This plausibility is further increased by the historical material available, such as the chronicle of Antonio de Montesinos -published earlier in this blog-. Conclusive and foolproof evidence can only be provided through exhaustive anthropological research including the salvaging of relics -books, gravestones, tefilin, mikvaot- and through the collection of further historical evidence in the different colonial archives.)
b.) Given the plausibility of Jewish settlement in this area, there is an increasing need for scholarship in this area in Colombian universities. (If Jews indeed help settle Colombia, we need to study the extent of their contribution and their import in the development of Colombian culture and mores.)
c.) Concerning the important plight of the descendants of these Jews who want to return to the traditions of their forefathers, this study should serve -once again- as a wake up call to the competent halakhic authorities to validate their claims of authenticity while, at the same time, determining the specific halakhic framework in which their return to the Jewish people should be handled. (Given the fact that the markers of possible Jewish origin were transmitted through the males, it is clear that the benei anusim, in their vast majority, are not matrilineally connected to the Jewish people and, thus, need to complete a full conversion process according to halakha.)
d.) Science is showing us the way. Time to sow the seeds of a new reality!

domingo, julio 09, 2006

Por fín....

Voices of sanity on the other side....

EGYPT: AL-AZHAR ULEMA SAYS SUICIDE BOMBERS "ARE CONDEMNED TO HELL"

In a welcome development, the ulema of Cairo's al-Azhar university, the highest
seat of Sunni Muslim learning, last Thursday renewed their criticism of suicide
bombers, this time underlining how many Islamists confuse "suicide" with
"martyrdom" in defense of ones faith of country. In Islam, they explained, those
who commit suicide "are condemned to hell." In this case they are not considered
"true Muslims" even if they are pushed to this dramatic gesture by religious
motivations. (See www.adnki.com/index_2Level_English.php?cat=Terrorism&loid=8.0.316135384&par=0)

viernes, julio 07, 2006

Responsa y tatequieto

Adón Pronek, quién inspiró mi último post largo en inglés sobre el status cognitivo y metafísico de la verdad en la literatura rabínica, ha puesto una respuesta en su blog. En esta respuesta, él cita el famoso episodio del Tanuro shel Ajnai (Bava Metzia 58a) en el que los rabinos desafían a Dios mismo como lectores autorizados del texto divino. Recomiendo a cualquier persona interesada en la historia de las religiones o la teoría literaria a que le peguen una ojeada al post de Pronek. Pronto actualizaré este blog más extensamente, por el momento estoy ocupado con una serie de invitados veraniegos en mi apartamento. Hablaremos pronto.