¡Una vez más la cumbre del periodismo nacional llega a la cumbre de la trivialidad y de la estupidez! Esta vez, de nuevo , la idea es tomar alguna nota contrahecha de algún blog o alguna agencia noticiosa y ensanducharla (¿o acaso el verbo es sanducharla?) por allá en las páginas bajo el altisonante mote de VIDA DE HOY. Usando estas noticias para tapar noticias verdaderamente horrorosas como aquellas destapadas por el elefante en su post de hoy. La gran noticia es que: ¡Supermán es judío! Las fuentes para este descubrimiento son las meditaciones un tanto despistadas de un rabino de Brooklyn. Analicemos los datos expuestos en este conato de creatividad periodística, shall we?
a.) El nombre: De acuerdo al rabino Weinstein, uno de los síntomas más claros de los orígenes hebreos del Hombre de Acero es su nombre en Kriptoniano KAL-EL. En Hebreo, dice el rabino "experto", esto significa "voz de Dios". Esto no es para nada cierto. En Hebreo, "voz" es "KoL" (קל) , a veces escrito con la vocal auxiliar holem (קוֹל), a veces sin la vocal auxiliar (en cuyo caso lleva un kametz katan קָל). A pesar de que este kametz katan es gráficamente idéntico a la vocal kametz gadol (pronunciada "a"), estas vocales son gramaticalmente diferentes. En los dialectos del este de Europa, la "a" se vuelve "o", pero este proceso jamás sucede a la inversa. Kal-El, con "a" no con "o" significa "Dios es fácil" o "Dios es ligero"--una afirmación no sólo poco pía sino teológicamente poco inteligible.
b.) Los creadores: Siegel y Shuster, creadores de Superman, así como muchos otros creadores del género comic en Estados Unidos (como Stan Lee) , son judíos. Esto no significa que ellos sean judíos particularmente cultivados y que hayan integrado en sus creaciones "gran parte de su cultura y de su filosofía". Es cierto, dentro de la tradición judía hay varios personajes con superpoderes. El más famoso es, sin duda, el Gólem de Rabbí Yehuda ben Bezalel Lowe de Praga. Este monstruoso hombre de arcilla, animado por el nombre divino, protegía con su fuerza sobrehumana y su infatigable terquedad, el gueto de Praga. Entre los rabinos del Talmud también había aquellos con superpoderes. Rabí Shimón bar Yojai, después de doce años de aislamiento, tenía el poder de quemar cosas con su mirada (como Cíclope). Rabí Yojanán bar Napaja podía curar con su brazo bioluminiscente cualquier tipo de enfermedad. Eso no significa que los creadores de los comics se hayan inspirado en la tradición judía, aunque la historia del origen de Superman se nutre en gran medida de la historia bíblica de Moisés quien es salvado del exterminio por su madre al ser puesto a la deriva en una cesta en el Nilo. Es más, la cultura del comic se nutre de muchísimas mitologías y de muchas tradiciones diferentes.
c.) El mundo DC: No quiero entrar acá en una discusión tan vieja y tan agria como la de la famosa rivalidad entre Marvel y DC comics. No obstante, una de las cosas que siempre me ha atraído del Universo de Marvel es que éste es, mutatis mutandis, el mundo real. El Hombre Araña vive en Nueva York. Los X-Men viven en Westchester County. Hay mutantes canadienses, ingleses, rusos, etc. En este sentido el Universo Marvel también incorpora elementos del mundo real como la religión y la etnicidad de sus personajes. Siguiendo esta línea de argumentación hay tres superhéroes (o supervillanos) del Universo Marvel que son, de acuerdo a los cánones, judíos: La Mole de los Cuatro Fantásticos, Kitty Pryde de los X-Men, y, por supuesto, el amo del magnetismo, Magneto. El Universo DC, del cual forma parte Superman, mantiene una actitud ambigua ante el mundo real. Metrópolis es Nueva York. Pero Ciudad Gótica también es Nueva York. La mayoría de los héroes de DC vienen de otro planeta o de reinos imaginarios dentro del planeta tierra (como el reino de las Amazonas de dónde viene la Mujer Maravilla). En este sentido, los caractéres de DC son religiosamente neutros, distantes, desconectados del mundo real. De acuerdo a varios autores Superman profesa una forma puritana de Cristianismo (heredado de los Kent) o el Raoísmo (Rao es el dios solar de Kriptón).
THE FACTS: Es cierto que hay muchos elementos de la experiencia inmigrante judía en los comics. El arte de los comics, desarrollado en la primera mitad del siglo veinte en los Estados Unidos, comenzó siendo una forma de arte lumpenizado, dominado por inmigrantes (no sólo judíos sino también italianos, irlandeses, etc.). Es más, en sus comienzos, la derecha cristiana de los Estados Unidos se opuso a los comics como una forma degradada de arte que intentaba contaminar a la juventud con los valores "corruptos" de los inmigrantes. En este sentido, los inmigrantes vertieron en los comics muchas de sus esperanzas y frustraciones. La ubicua necesidad de una "identidad secreta", siempre la imagen pulida de un trabajador de cuello blanco, expresaba la necesidad de asumir e intregrarse en una nueva cultura. Del mismo modo, a manera de afirmación cultural, los superpoderes de los héroes casi siempre provenían de la fuente misma de su diferencia: sea ésta el ser extraterrestre (como Superman) o el haber nacido diferente (como los X-men). En este sentido, los superhéroes, símbolos de las expectativas y esperanzas de las comunidades que los producían y consumían, eran poderosas metáforas de la experiencia inmigrante en los Estados Unidos.
En el caso de Superman, éste era una metáfora para movimiento Sionista en los Estados Unidos. En el primer número de Superman, el mito consistía en que todos los habitantes de Kriptón tenían superpoderes, los cuáles adquirían al llegar a la madurez. Superman representaba el potencial oculto (viril, musculoso, invencible) en el judío de la diáspora (torpe, tímido, pusilánime) representado por Clark Kent. Lo único que separaba a Kent de Superman era volver a su tierra nativa.
Hoy en día, las narrativas han cambiado. Ahora los comics no son la distracción barata de los hijos de inmigrantes sino una industria multimillonaria. Por lo tanto, los superhéroes no representan las mismas cosas. En esta década de Bush y de el avance agresivo del MacEvangelism, Superman han cambiado de significante. Curiosamente, el significante sigue siendo un judío. Si les cabe duda, sólo póngale atención a la voz en off (estilo Brando) de Jor-El al final del primer teaser de la nueva película de Superman: "They are a good people, Kal-El. They wish to be. They only lack the light to show the way. For this reason above all, their capacity for growth that I have sent them you: MY ONLY SON."








